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domingo, 9 de agosto de 2026

La chica de Ipanema

 Era verano, como las mejores (y las peores) cosas que pasan en mi vida. Pero si cierro los ojos y abro mi alma, puedo volver a aquel momento. Tus padres se han ido a la playa y tú te has quedado en aquella lujosa urbanización, y estamos juntos en el patio trasero. Es agosto, estamos descalzos sobre el césped y suena de fondo la versión de «La chica de Ipanema» interpretada por Astrud Gilberto.

Desde aquella noche, las tardes de sábado de verano, cuando la vida me ahoga, la pongo de fondo, cierro los ojos y te vuelvo a ver sentada en aquella silla blanca, y vuelvo a tener esperanza de que un día la vida vuelva a querer bailar conmigo.

lunes, 3 de agosto de 2026

Roma

Tú la odiabas sobre todas las cosas.
Aquel verano me dijiste el día que vayamos juntos lo comprenderás...
Han pasado muchos años de aquel verano y sé que nunca pasearé por Roma contigo.
Aunque si pudiera pagar algo con mi vida, sin duda sería pasear por Roma contigo
aunque tú la odies, aunque no te acuerdes de mí ni de aquel verano que pasamos de la mano

domingo, 6 de diciembre de 2020

En sueños

 Y sí solo te puedo tener en sueños... entonces no quiero despertar.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Aquel banco

Un día nos sentamos ahí en ese mismo banco una tarde calurosa de agosto en Sevilla y allí hablábamos de nuestros sueños... ha pasado el tiempo y ya no quedan sueños ni siquiera estas tu... solo queda el banco vacío como mis sueños, como mi mano sin la tuya...

sábado, 2 de febrero de 2019

Dundi


Si viniera Dios ahora mismo y me dijeras vas a morir ahora, pídeme que momento quieres volver a vivir antes de que tus ojos se queden sin luz.
Entonces sin dudarlo le pediría que fuera el último domingo de Junio del 2016 a la orilla de la muralla de la macarena, y que me dejara justo en la milésima de segundo antes de que por primera vez te bese, mientras el corazón se me aceleraba porque tu boca estaba a punto de chocar con la mia, nuestras manos se acaban de unir como si siempre lo habían estado, justo antes de que toda la luz del Nápoles llenara hasta el rincón mas oscuro de mi alma, para que así mi vida acabara donde un día volvió a empezar a la orilla de tus labios.

lunes, 16 de octubre de 2017

Como cada lunes y cada miércoles...

Como cada lunes y cada miércoles la espero en la misma esquina, sin parar de mirar el reloj imaginando lo guapa que vendrás, cierro mis ojos y me imagino tu sonrisa y el alma se me ilumina… pero pasan las horas como se pasó aquel verano… y despacito como aquel que carga su cruz va andando despacito de la mano de la soledad y hablo con aquellas calles que guardaron nuestros besos y nuestros te quieros… sé que no te fijaste nunca pero no hubo ni un portal de esa calle donde no te besara, pero que estúpido miro cada portal con la esperanza de que el reflejo me devolviera aquella imagen nuestra. Si pudiera ver mis ojos estos días quizás te quedaras para no volverte a ir. Y en esa esquina como cada lunes y cada miércoles mirare mi reloj esperando por si vienes sabiendo que no volverás…

lunes, 7 de agosto de 2017

15 de Julio

Fue una noche en Sevilla, fue un día 15 en Sevilla, era Julio y era verano... estábamos tu y yo, tu que me pedías por favor que no me fuera a mi casa que me quedara contigo a dormir esa noche que no me fuera por favor. 
Y aquella noche de Julio fue la primera vez que dormir a tu lado, bueno dormir yo no pude dormir me pase toda la noche mirando tu cara, acariciando tus manos mientras dormías… como pretende nadie que durmiera si estabas allí delante de mí. Y mientras el alba le volvía a ganar otra batalla a la oscuridad hasta vestir a Sevilla de cielo azul y te despertaste, me miraste, me sonreíste y me besaste para que mi corazón volviera a entrar en erupción…
Nos vestimos mientras me preguntabas como había dormido y me acompañaste hasta el coche…
Todo era tan azul, tan perfecto que parecía un sueño le di las gracias a Dios, a Eros, a Cupido o a quien tuvo la genial idea de que nuestras vidas se cruzaran.
Pero cuando llegue a mi casa mis ojos sin saber porque se llenaron de lágrimas y el dolor me doblo las rodillas hasta tirarme al suelo.

Y en ese momento comprendí que algún día escribiría esto.