Estaba pensando mientras me duchaba, en las puertas que
vamos abriendo muchas veces sin pensar en las consecuencias que eso trae y como
poco a poco nos va llevando a una parte o a otra del camino. Me recuerda a la
prueba esa de humor amarillo, donde el concursante atraviesa puerta de papel
corriendo si elije la puerta adecuada, si no choca con una de madera o se cae
al lago o a una red. Hay puertas que uno
atraviesa y sin saberlo, te lleva a un pueblo perdido, o al IFA, pasando por la grada de
fondo y desemboca en la plaza de San Lorenzo, esa plaza donde se cumplen sueños de niño.
jueves, 3 de enero de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)