martes, 31 de julio de 2012

Tita Anita.

Anita la llamaban Anita a pesar de tener casi cien años, pero para aquel pueblo seguía siendo aquella jovencita que despidió a su novio en la viajera para ir al frente a luchar. Aquel que  le dijo que la esperara y para que no se olvidara de él le dio un pequeño crucifijo que ella se puso cerca de su corazón. Fueron pasando los días que se convirtieron en semana que se convirtieron  en meses.   Con aquel crucifijo renegrido  pasaba las tardes de sábado, con el mejor de sus vestidos y su pelo recogió que el tiempo se lo acabo de platear. Y cuando la viajera venia ella se levantaba y rezándole a su virgen del Carmen para que ese soldado bajara las escaleras de aquel autobús. Así durante más de setenta años en aquella maldita parada que un día lo despidió de aquel soldado. Tita Anita que fuiste consumiendo veranos. Esperando su regreso soñando con sus caricias y con sus besos …..  La noche del dia del Carmen cuando aquel pueblo de la sierra dormía, dicen que aquella noche  vino aquel soldado que la cogió de su brazo como Anita había soñado.

miércoles, 25 de julio de 2012

Fantasía de un gato escuchando Extremoduro


Salgo a la calle a pesar de la tormenta a pesar de que todo esté tan oscuro, y miro en todas las esquinas por si te encuentro y te vuelves a venir conmigo. Salgo sin paraguas aunque no pare de llover   aunque del cielo caigan granizos  y voy por las calles sin farolas, porque tengo  la esperanza de que el día que nos encontremos tu iras con tu paragua y con el brillo de la luz de tus ojos. Te busco en cada esquina en cada rincón, en cada barra de bar mientras le pregunto a un vaso de Ron con Coca cola que si te queda mucho por volver y a la noche le digo que te susurre al oído con su brisa que nos quedan tantos lugares que descubrir, tantas sonrisas por estrenar y tantos polvos que echar. Y aquí estoy debajo de la tormenta delirando con este chicle de menta a oscuras mirando haciéndome el despistado  por si es verdad, eso de que volverás cuando no te busque cuando no te mire pero mientras tanto sigo  frotando lámparas llenas de mierda por si sale algún genio para pedir que vuelva, mi alegría aunque no se si alguna vez estuvo conmigo o preguntarle que donde coño se ha metido. 



lunes, 23 de julio de 2012

Sentados


Sevilla vestida de verano, Triana estrenando en noche de viernes su Velá y nosotros justo enfrente como sentados al otro lado del telón de acero, con una coca cola y un redbull maldiciendo a todas las mujeres que nos echo veneno en el alma. La música de la calle Betis atronaba todo el rio en una Triana que le rinde culto a Santa Ana. Mientras la luna se reflejaba en el rio, un rio en calma, como la que espero que pronto llegue a nuestras almas.

martes, 17 de julio de 2012

Pastora


Todavía te veo en el portal de tu abuelo, donde todavía eres una niña con tu piel color canela, tu pelo en un moño recogió, tus ojos verdes, tu lunar pintado en la cara y todo el arte del polígono sur en tus venas.  Las noches de verano con el fresquito salías a la calle con tus zapatos y vestida de negro. Entre bulerías y soleares te mecías y no sabíamos si la música sonaba para que tu bailaras, o eras tú la que como la directora de una orquesta marcaba los compases de la guitarra.  Y cada noche en aquel portal Pastora compartía su sueño con nosotros y la veíamos tan grandes cuando apretaba sus manos y amasaba el aire y derrepente se quedaba quieta y paraba el aire con sus manos y ahora que paso el tiempo espero que tu sueño se cumpliera, y que con tu alma flamenca estés llenando teatros  de tu arte, como hacías con aquellos niños que te mirábamos con la boca abierta y la piel de gallina porque sabían que estaban delante de un prodigio que con sus manos y con su cuerpo paria flamenco.

martes, 10 de julio de 2012

10/07/2012


Ahora que nadie nos ve en la madruga, que yo te miro y  tú me acaricias, que tenemos la noche  “pa” nosotros.  Que cruzo el puente y te vuelvo a mirar y tú me vuelves a sonreír.

domingo, 8 de julio de 2012

Verano de 1995


Recuerdo aquella noche en el  puerto marítimo de aquel pueblo costero, de nuestra última noche de aquel verano. Fue el mejor verano de mi vida por la mañana piscina o playa, por la tarde bicicleta y después de cenar quedábamos tu y yo a mirar el mar y hablar, pequeños placeres cuando uno tiene doce años. ¿Verdad? Pero esa noche era la mía y la de Marta, la de dos amigos de doce años que por una extraña razón habían conectado como si se conocieran toda la vida y esa conexión es capaz de iluminar una ciudad entera. La pandilla se metía con nosotros y nos decían que éramos novios…… y nos enfadábamos, sabes si ahora volviera a esa situación diría un OJALA. Pero bueno volvamos a aquella noche rara, donde no paraban de pasar gatos, donde los barcos se mecían al son de la marea y los barcos pesqueros se veían pescar al fondo en el mar. Nos prometimos que volveríamos a ver el siguiente verano y que nunca pero nunca nos íbamos a olvidar uno del otro y que siempre pero siempre siempre hasta cuando llegara el año 2000 seguiríamos siendo amigos aunque tuviéramos novio y novia y tuviéramos niños y con 18 años nos fuéramos de  casa. Paso un año y de nuevo vino un verano más, pero el destino no me llevo al pueblo aquel, y no volví a ver a Marta en mi vida.  Donde quieras que estés quiero que sepas que aquel niño de 12 años con 17 años más no se ha olvidado de ti. Y que algún día volverá aquel puerto a sentarte bajo la misma luna mientras ve los barcos pescar con la esperanza de un niño, de que tú me esperes allí sentada después de comer. 

lunes, 2 de julio de 2012

Frustración de una noche de verano


Un día me dijiste que luchara por ti, que si quería estar contigo lo que tenía que hacer era lucha por ti, que te demostrara que quería estar contigo. Pero tú sabes que es una pérdida de tiempo, como lucho por ti, ¿hacemos un duelo de espadas? Seguro que si yo ganara, tendríamos que repetirlo hasta que el ganara o simplemente  te daría pena que el perdiera. Porque por más que haga por más que intente por más que te demuestre nunca me valdrá de nada. Aunque fuera yo el que te llevara al hospital, aunque sea yo el que le roba horas a la madrugada y al sueño para estar cerca de ti. Sabes es la sensación esa del futbolista que cuando entra es el mejor que el titular o el preferido del entrenador y sabe que por más goles que meta, que por más balones que robe por mas pase de gol que de, la próxima semana volverá a ser suplente, o si lo prefieres es como intentar llenar una botella de agua con el tapón cerrado o un vaso al revés que por más agua que le eches nunca se acabara llenando. De que vale pensar en ti, acordarme de ti, demostrarte nada  yo podría recorrer el mundo entero detrás de ti, que si el solo cruzara un paso de peatones, seguiría valiendo que el cruzo un paso de peatones antes que yo el mundo…. Que luche por ti si quiero estar contigo…. Pero es frustrante saber que es para nada, porque te podría volver a llevar a miles de sitios diferentes, te sacaría mil y una sonrisa  y cuando te bajaras del coche volverías a pensar en el, aunque solo te llevara al kiosco de la esquina. No te culpo por ello ni te echo nada en cara, al fin y al cabo esto es solo una frustración, un muro que nunca podre saltar………. Solo estoy aquí a  unos 1.010 kilómetros de ti a unas 10 horas  y 50 minutos, de ti  con mis alas rotas ahogado en la frustración más grande que tengo que no sé si es saber que nunca estarás conmigo o no saber qué hacer para olvidarte. Porque esta semana estas a  1.010 kilómetros pero la semana que viene volverás a estar aquí, y entonces  es cuando de verdad te siento lejos.