martes, 14 de agosto de 2012

Esa luz


Es curioso a veces tan lejos de ti, la luz de tus tardes de verano que se escondieron en mi alma, me vuelve a iluminar. Y con una extraña melancolía veo tu atardecer por Gran vía mientras me dirigió al Realejo subiendo por Pavaneras con un helado de los italianos en mis manos, dirección a Santo Domingo. Y una extraña melancolía me invade y me haces tanta falta que me gustaría volver a la parte de atrás de aquella moto gris y a aquel verano sin rumbo por Granada, donde la alegría y la felicidad me daban la mano, mientras una tarde de verano se derramaba por Granada con aquella luz, que se escondió en mi alma después de reflejarse en la fuente de las batallas, y a veces vuelves para herirme. Sé que volveré con unas manos y unos labios nuevos y  otro nombre, pero con la misma alegría y la misma felicidad mientras Granada se viste de verano desde Puerta Real hasta el mirador de San Nicolás.


esa luz que alumbra la distancia entre tú y yo,
que llena de esperanzas mi renglón,
esa luz que recompone lo que compone, esa luz

Antonio Orozco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario