viernes, 8 de enero de 2010

En la ultima calle de la Navidad

En la ultima calle de la navidad


Desde hace tiempo la navidad ya es diferente uno crece y se olvida de la ilusión de aquellas navidades perdida ya en el tiempo cuando el sinónimo de la navidad era jugar toda la noche al futbol en el antiguo chanquete. Eso es para mi la navidad jugar a futbol toda la madrugada después de cenar y después de abrir los regalos. Pero un día mis primos ya decidieron que estaba bien de jugar a futbol en navidades tenían otros planes y desde entonces la navidad era menos navidad. Entonces un año los reyes dejan de traerte un parking nuevo para los coches o la ambulancia de playmobil y cada vez traen menos regalo y mas previsible y entonces vas perdiendo la ilusión por todo aquello que se llama navidad. Otro año pasas de celebrar la navidad donde casi siempre las pasado a una casa y definitavemente ya nada es igual que antes, te cansas de estar sentado en un sofá con la de partidos que e jugado en tantas madrugadas de nochebuena y te entra sueño pronto, ya no te llevas esperando el día veinticuatro a que tus primos lleguen ni tus tíos ni tus abuelos, ahora piensas porque tengo que ir con lo bien que estaría en mi casa con el pijama puesto. Si a eso le sumas que estas navidades después de cinco años te sientes solo que ni siquiera tienes trabajo. Solo esperas que acabe la navidad que ojala llegue el día siete de enero y todo esto pase deprisa para volver a la rutina, quien se abra inventando lo del espíritu de la navidad y si esta en donde se esconde que a mi no me inunda de su ilusión.
Ya vienen los reyes como diría el villancico y aquí retomo esto que empecé a escribir la noche de nochebuena, vengo de estar de voluntario en la cabalgata de los reyes con la cabeza como un bombo con los pies pegajosos de tantos caramelos, un poco cansado pero sabéis hoy e vuelto a ser el niño que fui me encontrado en tanta mirada de tantos niños con sus ojitos como platos mirando a todo aquello que pasaba por delante suya. Al llegar a Triana la cabalgata se detiene durante cinco minutos y un pequeño paje de Gaspar dice en voz alta, como sigamos parao cuando llegue a mi casa ya abran ido los reyes ………………… en ese momento volví a encontrontarme con el espíritu de la ilusión de la navidad en la ultima calle de la navidad me volví a encontrar con el y me llevo a mi infancia con mis partidos de futbol con las noches del cinco de enero sin dormir. Con la espera de que pasara pronto la noche para ver el salón reventando llenito de regalos me entraron ganas de tirarme al suelo de coger caramelos en la puerta de galerías preciado o en mi calle Odiel de camas ………….. es la madrugada del seis de enero y aquí esta mi ventana entreabierta por si sus majestades tienen que entrar por mi cuarto ………….

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