viernes, 22 de febrero de 2013

leyenda apócrifa de cuando la primavera venció al invierno


Hace hoy veinte años nació una gran persona de esas que uno no conoce en persona, pero cuando lees algo de ella en su blog te estremece hasta el ultimo pliegue del alma o cuando te menciona en el twitter te hace dejar lo que estés haciendo para leerlo y sacarte una sonrisa. Y me refiero a mi amiga Macarena que bueno aunque aun no la conozca en persona espero algún día tener la suerte de conocerla. Me parece una persona increíble llena de felicidad y llena de vida. Cada cosa que escribe es tan perfecto que parece como si ella fuera la guionista de una película de cine y pasaran las cosas como ella dice. Al principio de saber de su existencia hizo una lista de cosas que tenia que hacer el año pasado. Espero que haya cumplido si no todas mas de la mitad. Por lo menos que no se coma ya las uñas que tenemos veinte años señorita Macarena para comernos las uñas. Felicidades Macarena y gracias por llenar la última vida de este gato, eres insultantemente joven señorita. Y bueno aquí te dejo mi regalo.



Cuenta la leyenda apócrifa en ese sur infinito que no tiene fin de la península ibérica que la primavera cada año llegaba mas tardes a su cita anual que el invierno se hacia cada vez mas fuerte y mas frió y que a la primavera le costaba ganar aquella batalla de las estaciones. Y que los dioses del olimpo cada año intentaban algo nuevo para derrocar el frió. Entonces un año perdido en las noches del tiempo un veintidós de febrero mandaron a la península a una de sus hijas, tendría el nombre del barrio que en Sevilla cobija a la Esperanza, esa que en una madrugada de primavera cuando sale a las calles de su ciudad lo llena todo de su nombre. Por eso esa niña se llamaría Macarena. Sigue contando la leyenda apócrifa que cuando vino al mundo aquel veintidós de febrero, el invierno no tardo ni un mes en morir.

1 comentario:

  1. Muchas gracias sevillano! Es un honor para mí que un escritor de los pies a la cabeza como lo eres tú tenga unos simples minutos para hacerme un hueco en este gran blog.
    Eres tan, tan, tan grande!

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