lunes, 15 de marzo de 2010

Mirame el Corazon


Pero si tu estas allí por ella como va a ser tuya, y ella no esta contigo; ya no es tuya olvídate de eso déjalo pasar. Eso me decía un amigo mientras le contaba que no había podido reprimir mis lágrimas al abrir el cenáculo y verte a ti en las paginas centrales mas blanca que la luz. Y que un escalofrío me recorriera el alma.
Pero sabes niña de la Victoria te siento mía, aunque mi acento sea diferente, aunque la que me llevo hasta tus plantas un día de agosto me soltara la mano, porque a pesar de los mas de 250 kilómetros que separan mi casa de tu altar a la derecha. Porque hace mas de de seis meses que no te veo y te necesito tanto, porque te siento tan mia y no quiero perderte.
Muchas veces cierro mis ojos y me gustaría como en un sueño volver abrirlo y estar delante tuya agarrado a tu verja como aquel que se aferra a su ultima esperanza. Que mis ojos busquen los tuyo y me bombardee el alma una vez mas.
Se que yo no soy de Granada que nunca te espere por Jesús y María, que nunca estuve contigo un domingo de ramos con mi altanera capa blanca, que nunca pude pasearte con un blanco costal y que mis oídos nunca han escuchado el rumor de tus bambalinas por la calle de la torre. Pero aquí estoy mientras que no puedo evitar que tu desde la cabecera de mi cama me veas llorar, como en aquel viejo vídeo que un amigo me regalo con una grabación del telenieve, no se si del año 99 o del año 2000, ese año no saliste por la lluvia y bajo los sones de reina de san Román andabas entre las lágrimas de tus hermanos bajo las bóvedas de Santo Domingo, es curioso no te conocía de nada es mas quien me iba a decir que un doce de octubre, te cruzarías en mi camino como un rayo de luz, pero ese día que te vi. en vídeo y me puse a llorar una tarde de verano sin saber muy bien porque, ese día creo que empecé a ser hermano de la cena.
Me dice la gente que me olvide de ti que olvide de todo eso que todo es por ella, también son por ella mis vivencias te pregunto, acaso no sentía consuelo al agarrarme a los barrotes, o no se me encogió el alma el día que tuve la suerte de verte sin corona de cogerte para llevarte al altar con mis propias mano sobre ti. Como pretenden que te olvide si veo tu foto y me tiembla el alma. Este domingo de ramos también estaré lejos de ti, pero como siempre llevare una estampita tuya, y como siempre en cada relevo la mirare para sentirme contigo, mientras algún compañero me pregunta que de donde es esa virgen que quien me la dado, cuantos años pensé cuando el tiempo estaba sudoso y me decían si no salimos nos quedamos en el centro y por si sale algo. Y yo pensaba si no salimos me voy para Granada para dejarme llevar por tu bulla y llegar contigo a Santo Domingo.
En el fondo tengo miedo de volver a verte de que tus ojos me bombardeen y no poder decirte eso de hasta dentro de 15 días. Pero solo te pido, mientras acabo de escribir esto que no se muy bien como llamarlo solo te pido a tan solo 250 kilómetros que no te olvides de mi, que te necesito, que necesito abrazarme a tus barrotes como San Juan se abraza a tu hijo, que yo como todos también sueño en rocalla. Cojeme de la manita Victoria y no me sueltes que tengo miedo a perderte ………………. Esto que te escribo es para que el mundo sepa que te quiero.



p.d

Mirame el corazón y dime si no soy hermano de la cena ………..

3 comentarios:

  1. Fue el año 2000 cuando por desgracia, la lluvia sorprendió a la Hermandad en la calle y tuvo que volverse.

    Los pasos se llevaron al Altar Mayor y tras una Eucaristia, los pasos volvieron a las capillas al son de sus Bandas.
    Efectivamente, Reina de San Román sonó cuando Ella iba por mitad de la Iglesia.

    Un saludo desde los adentros de Tu Cena y Tu Victoria.

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  2. Eres hermano de mayúsculas, José Antonio. Y Ellos siempre estarán esperándote hasta que puedas ir a verlos. Nosotros también. Gracias por compartir y recordarnos algo que con el tiempo si no se cuida se va desgastando, al final de todo sólo quedan Ellos, Ellos y tú.

    Un fuerte abrazo. Creeme que te tendré presente el Domingo de Ramos cuando esté ante Ella.

    Ricardo

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  3. La Virgen no entiende de distancias. El amor a un rostro es algo más que un puñado de kilometros. Quizás ahora no puedas tenerla cerca... pero no se sabe si más adelante tendrás más suerte. Ella sabe quienes son sus hijos y quienes no, y seguro que en las cuentas de su Rosario, donde va enumerando las plegarias que le llegan, tendrá muy en cuenta las tuyas.

    Enhorabuena por sentir de esa forma. Santo Domingo no está tan lejos como crees. Mira hacia adentro tuya... está ahi mismo.

    Un abrazo.

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