viernes, 5 de marzo de 2010

Temblando


Te escribo esta carta temblando , porque te vuelto a ver por el paseo de la mano de otro chico. No se porque pero hoy la armadura no a cerrado bien ni me a dado tiempo de cubrirme con mi maltrecho escudo y el dolor me a alcanzado de lleno. Mientras este corazón mientras late repite tu nombre, no pierde la esperanza de que algún día abras los ojos y te des cuenta, aunque mi cabeza me dice a mi justamente eso que abra los ojos y me de cuenta de una maldita vez que deje de sufrir de pasarlo mal, que deje de imaginar mi mano sobre tu espalda.
Pero hoy el corazón le a ganado la guerra civil que sacude mi alma entre el corazón y la cabeza. Y por eso a lagrimas vivas bajo un ejercito de estrellas que alumbran este parque que espera impaciente que explote la primavera me esta escuchando llorar.
Tengo miedo mucho miedo de que tu mano no coja la mía esta semana santa para perdernos por la calle paraíso para buscar al nazareno entre la gente, igual que lo e tenido en el baile del carnaval, cuando me quede en casa viendo las fotos tuyas vestida de Cleopatra del año pasado.
Lo peor de todo es que me siento culpable, de que tu no me quieras que pases por mi lado y ni siguieras me mires a la cara, quizás debería haberte dado mucho mas de todo lo que te di, o quizás es cierto eso de que tu eras demasiado para mi y por eso un día me dijiste después de clase que ya no me querías.
Cuantas noches pasamos en este mismo banco, que bonito era hablarte mientras tu me sonreías. Yo creía que eras la mujer de mi vida. No, no me miento todavía lo creo sabes, algo tuvo que pasar en algún lado para que tu nacieras en el mismo pueblo que yo, para que estuvieses en mi clase y que un día por casualidad te sentaras a la verita mía, porque a mi se me olvido el libro de matemáticas. Y te sentaras a mi lado tu y tu sonrisa, ese día para variar no me entere del teorema de thales, pero me entere de que color era la luz de tus ojos.
Bueno tampoco quiero seguir llorando. Se que eres la chica con la que siempre soñé, que tuve la suerte de tu un día me quisiste y yo también te quería, o te quiero. Mucha gente solo pueden imaginarse a la persona de sus sueños, y yo la tuve para mi y aunque ahora me duela por lo menos me consuela eso que hubo un tiempo en el que tus besos solo eran para mi.
Se que no vas a volver nunca mas, que ni siquiera me volverás a mirar a la cara ni siguieras me volverás a dirigir la palabra aunque ni yo mismo se porque me castigas de esa manera, si mi único delito fue quererte.
No le tengo miedo al futuro porque se que existe, y a lo mejor cuando seas mayor, te veré con tu novio que a lo mejor si es el hombre de tu vida. Pero sabes nadie podrá borrar de mi recuerdo aquellos besos que nos dimos y podré recordar que me abrazabas que me decías que me querías. Y vuelva el sabor de tus labios a mi boca. Puedo cerrar mis ojos como ahora y aunque siga llorando y temblando puedo recordar tu perfume.
Aunque dicen mis amigos que el tiempo lo borra todo, aunque mientras este nuestro banquito o la pared donde yo te solía esperar a que salieras de solfeo, mientras este tu casa y las farolas de la calle real, porque mientras en mis pulmones quede aire y en mi corazón un soplo de vida se que te seguiré queriendo con la misma pasión, que aquella noche que dormimos. Sabes si ahora se cruzara una estrella fugaz sobre el cielo le pediría que me quitase la vida ahora mismo mientras recuerdo tus labios, tus ojos el dulce sabor de tus besos, en este banquito que te bese tantas veces, así mi vida acabaría donde un día empezó ……….

2 comentarios:

  1. DEJALO IR NO TENGAS PRISAS

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  2. El primer amor marca esos sentimientos que jamás olvidarás pero que aprenderás a asumir poco a poco todo pasará aunque parezca duro será así queramos o no.

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