lunes, 19 de abril de 2010

No me lo creo

Que ganas tenía de verte cuanto tiempo sin saber nada de ti cuantos deseos, cuantos recuerdos,se acumularon en mi alma yo sin ti cuanta distancia había entre nosotros dos estando tan cerquita el uno del otro y ahora me pregunto qué nos ha pasado no digamos nada, vamos a callarnos lo más importante que estas a mi lado tu no te imaginas lo que estoy viviendo y en estos momentos que estás a mi lado creo estar soñando...


Así podía acabar esta entrada de mi blog, para decir como fue nuestro reencuentro aquel trece de febrero. Que volví a Granada, si a pasado el tiempo desde ese día niña, que e ido muchas veces para estar contigo. Pero tu lo sabes mejor que nadie las cartas de amor se hacen cuando salen no cuando toca.
Si te digo la verdad era una extraña mezcla cuando después de mucho tiempo vi. el cartel de Granada, por un lado miedo por otro lado ilusión, por otro lado le pedía a Dios que no me partieras el corazón por lo menos no nada mas llegar.
Cuando salí del parking y aparecí allí en el paseo del violón, unas lagrimas recorrieron mis mejillas, y entonce empezó a chispear. Entonces te entendí, no querías verme llorar o quizás querías llorar conmigo.
Como aquel que va a la capital mi visita fue obligada a ver a la patrona. A llevarme mi oración en forma de ofrenda. Después me dispuse a ir a Santo Domingo. Que bonito a Santo Domingo como en un sueño yo de nuevo a Santo Domingo y por el camino te sentía tan mía, como si no hubiese pasado el tiempo como si estuviera en un nuevo cuento de Irving. En el camino te contaba mis cositas que la gente cuando va a verte me habla de ti igual que siempre como aquel que ve a una vieja amiga y le da recuerdos de tu parte, o la de amigos que me llamaban para pedirme alguna ruta como aquel día que guíe a un amigo de una punta a otra por teléfono. Sabes te portaste bien conmigo aquella tarde, tenia miedo y lo sabes. Pero tu me diste consuelo me pusiste delante nuevos amigos compañeros de fatiga. Aquel primer día de nuestro reencuentro paso rápido mas de lo que yo hubiese querido. Pero sabes me fui contento y feliz porque me di cuenta que ese día recupere muchas cosas te recupere a ti, no tenia a nadie quien me cogiera de la mano por primera vez no tenia a nadie que me cogiese la manita y tenia miedo a caerme pero ese día me cojiste del alma y me susurrabas tu tranquilo vale que yo te llevo. Y así mas o menos trascurrió mi segundo primer día en Granada………… por suerte vinieron muchas mas pero si me dejáis eso lo contare mas adelante

2 comentarios:

  1. me alegro mucho,de corazón

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  2. me alegro de que la vuelta a mi ciudad fuese, por lo menos, agradecida por su parte.Me alegro de que los nubarrones se alejaran para dejar pasar el sol más cofrade, y que tu vida se iluminara como se iluminan los varales cuando él los acaricia. Me alegro de todo esto, pero mucho más de que te calzases un costal en una parroquia dominica. Uf, perdón, que eso lo vas a contar más tarde...

    Un abrazo amigo, desde Granada

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