sábado, 4 de septiembre de 2010

Plaza de San Lorenzo

Sentado en la plaza de San Lorenzo en un banco observas a tu soledad, en este día de ocaso de verano y de amor. Con la mirada fija hacia la nada cobijado por los árboles de la plaza que esperan quedarse desnudo en otoño, como te sientes tu ahora mismo desnudo de amor y de sueños. De pronto vuelves a ti, cuando un niño jugando hace crepitar una hoja que como vuestro amor no pudo aguantar hasta el otoño.

1 comentario:

  1. Un relato realmente bonito de lo que les pasa a la mayoría de personas con su amor...
    Buen blog!! :)

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