sábado, 25 de febrero de 2012

la hora H


Creo que todos hemos tenido un amor secreto, un compañero de clase o de academia o de bloque. Y hacíamos lo posible para que cuando esa persona pasara por nuestro portal o por nuestra calle o plaza. Estar nosotros en primera fila con la escusa de bajar a mirar el buzón o ir al quiosco a comprar chicles o cualquier cosa o estar asomado por la ventana.  Y cuando llegaba el momento exacto el reloj de la espera se partía en mil pedazos. Aparecía esa persona y todo se detenía por momentos una extraña felicidad te invadía y ya el día había merecido la pena.  Aunque no se percataran de nuestra existencia jamás pero tú lo veías y eras feliz. Ya podías volver a subir hacer los deberes o ir a jugar a fútbol o a la consola. Pero había días que esa persona no pasaba y bajabas mil veces al portal te asomabas mil veces a la ventana.  Y una extraña tristeza te recorría  junto con una sensación de vacio, la misma con la que escribo esta nueva entrada de blog. Porque anoche no te vi



Y no existir si no me miras Tú.  Ismael Serrano- Ya ves

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