viernes, 2 de noviembre de 2012

Señales


Recuerdo aquel polo verde de mangas largas con un ciervo bordado, tenía yo 10 años cuando me lo compro mi madre en el Corte Ingles de la Plaza del Duque, cuando los deportes estaban en donde hoy venden los discos. No sé porque pero ese polo me gustaba especialmente sin saber muy bien porque ni lo que significaba aquel ciervo bordado. Diecisiete años después me compre una camiseta de Rugby del mismo color, con el mismo ciervo pintado y volví a tener aquella extraña sensación me gustaba ponérmela y mirarme en el espejo, salir a la calle con ella que la gente me viera con ella. Al principio de esta semana en Utrera en un campo de césped y barro mucho barro y  un oval de rugby. El oval en un momento  llego a mis manos lo apreté contra mi pecho y antes de soltarlo volví a tener aquella  sensación que tuve hace diecinueve años en aquel probador del Corte Ingles y entonces  solo entonces empecé a comprenderlo todo. Ese día sin saberlo un virus llamado rugby empezó a contagiarme. 

1 comentario:

  1. espero amigo, que esta no sea la primera camiseta de este tipo que adquieres y que no sea el primer balon que recibes.
    un cordial saludo.

    de quijotes y rugby

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