martes, 8 de junio de 2010

Chiclana

Para muchos eres sólo un lugar de vacaciones o un pequeño punto en el mapa. Yo, para mi desgracia, nunca he estado de vacaciones en Chiclana, ni tan siquiera me he podido bañar en tu playa. Quizás, por eso para mi, no eres sólo un pequeño punto en el mapa, ni tan siquiera un banal sitio de vacaciones. Te conozco desde hace poco, tan sólo desde hace un par de años. Bueno, sí puedo decir que te conozco, claro, porque no llega a 10 veces las que he estado en Chiclana. Pero hablar de ti es hacerlo de escapada, de un gran plan, de cruzar la nacional cuarta para jugar una partida de billar porque la vida dolía demasiado. Es hacer un pirulazo increible delante de la guardia civil y que no te multen. Es una copa en el O´Farrel o el punto de partida de mis desembarcos en Cádiz con toda la artillería. Pero eres mucho más que todo eso. Sin darme cuenta me has ido atrapando y, cada cierto tiempo, necesito ir a Chiclana o juntarme con algún chiclanero para que me traigan tu brisa y la alegría de tu gente con su espectaular e inconfundible acento. Así que puedo decir, sin temor a equivocarme, que eres de esos sitios que te atrapa sin saber por qué desde la Estrella a la Barrosa, desde Pedro a Arturo, desde los helados de la chiclanera a los chicharrones de Blas. No sé si será por todo eso o porque me queda mucho por descubrirte, pero cada vez que escucho tu nombre una sonrisa se dibuja porque se que algo bueno esta apunto de pasar.

1 comentario:

  1. Y te seguiremos recibiendo con los brazos abiertos!
    Saludos desde http://www.dechiclana.com (por cierto, prueba los desayunos en los Cristales, frente a la Ermita del Santo Cristo)

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