domingo, 6 de junio de 2010
Mi condena
Me pregunto cual fue mi maldito pecado, para cumplir esta condena. Esta maldita cruz de tu desamor que me mata sin llegarme a matar. Que me envenena el alma y la sangre todas las malditas madrugada. Aquí de rodilla atados de pies y mano en mi cárcel de cristal cumpliendo esta maldita condena, maldiciendo haber nacido. Otro maldito mes que ha pasado y todavía se me llena los ojos de lagrimas.
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