sábado, 19 de junio de 2010

Mi mejor foto

Es esa que tengo bien guardada tan bien guardada que no se la enseño a nadie y solo la veo yo cuando la necesito verla, cuando la vida aprieta un poco mas de la cuenta o simplemente porque quiero recordar aquel mágico momento en que los sueños se hacían realidad.
Esa foto es del año 2004, es del palio de mi hermandad parado en medio de la calle Zaragoza con una multitud rodeando el paso. En esa calle donde termina de empezar el Domingo de Ramos. La luz del sol llena el palio con su luz, la gente se aprieta en las aceras, los niños se suben encima de sus padres para ver mejor a la virgen. Los costaleros entramos y salimos del paso en el primer relevo, se ve el tío de los globos detrás del paso los acólitos y el olor a incienso, si cierro los ojos creo oler todavía aquel incienso.
No esperéis en esta entrada de blog ver esa foto, porque no existe físicamente, es de esas cosas que uno fotografía en el alma con tanta nitidez y con tanta fuerza que cierra los ojos y vuelves aquel momento o en el caso de esta que es lo que mas me gusta de mi fotografía, es que solo la puedo recordar cuando ella quiere, por eso a veces cuando voy paseando por cualquier ciudad y veo un rayo de luz ese rayo de luz me lleva aquel momento o el olor a incienso por la calle Córdoba o simplemente mientras conduzco una noche viniendo de Cádiz o estando en Lisboa, y el alma se te encoje o los ojos se te entonan y allí estoy viendo mi mejor fotografía esa que hice cuando me salí del paso aquel Domingo de Ramos llorando porque un sueño se cumplía, después de ponerme la sudadera me di la vuelta y allí estaba mi virgen cuajada como una rosa en medio de la calle Zaragoza, aquel Domingo de Ramos donde los sueños se hacían verdad, aunque volviera atrás en el tiempo no creo que pudiera hacer la foto, me temblaría el pulso y el alma demasiado ……………

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