viernes, 11 de junio de 2010

Te he echado de menos.

Este sábado te he echado mucho de menos. Más de lo que te imaginas. Si no llega a ser por ti, todo esto hubiera sido más complicado, pero tú me ayudaste a final de 2009 y este espectacular 2010. Me has ayudado mucho tú y todo que conforman esos mágicos Sábados. Gracias a tí tengo Amigos que antes eran simple conocidos. Perdón, tengo que decir AMIGOS con A de Álvaro, porque pensó que yo podía ser un digno jugador de la pachanga.... bueno digno, dejémoslo en uno más puesto a pagar no me acuerdo hoy tampoco cuanto era. Pero ya sabes, nunca me acuerdo de una semana a otra. Sin tí, esto hubiese sido una cuesta abajo sin frenos. Pero gracias a tí, sí, a ti, aunque a veces esto haya, (que no aiga) ido cuesta abajo, por lo menos hemos ido derrapando y a nuestro ritmo. Te podría decir muchas cosas para que la gente piense "qué buen amigo" ¿Pero sabes que te digo? Que sólo los que estuvimos allí sabemos lo que pasó.
Tampoco puedo olvidarme de mi amigo Luque. Espero que el año que viene estés mucho mejor del tobillo y podamos coincidir más.
Tampoco quiero ni puedo olvidarme de la Youth Firm de la parcela, que son Lass y Gonzalo. De Lass no puedo decir nada.... me refiero a decir nada más. Bueno sí, que prefiero que juegues en mi equipo siempre (como aquel partido del puño) y de Gonzalo que me ha encantado conocerte. Gracias por dejarme tus guantes y que tu tobillo y tu corazón se recuperen del todo.
Y claro, si se habla de Sábados hay que hablar de Carlos y de Diego. Sin ellos las tardes no son lo mismo. Porque si falta Diego corriendo por la banda o Carlos por el centro del campo, no puedes decir que eso sea una pachanga.
Y si hay que hablar de ausencia, ese es Lauren. Espero que vengas pronto, para que vuelvas a cerrar la defensa de tu equipo, con tus equitaciones antimetrosexuales.
Si hay un partido que recuerdo en la pachanga fue mi primer derby, que por cierto perdimos por un gol con uno menos. Excusas no. Cuando teníamos los mismos ya íbamos perdiendo. Pero cuando Gonzalo se nos lesionó, las esperanzas que teníamos de remontar parecía que se esfumaban. Cuando el equipo de los béticos parecía que daba un paso al frente y el nuestro se tambaleaba, nuestro equipo se vino arriba y luchó hasta el final. Yo acabé con las rodillas abiertas y el hombro lastimado por una micro rotura de fibras, pero de nuevo no son excusas por perder, perdimos porque ellos fueron mejores en la primera mitad y parte de la segunda. Me dolió mucho perder aquel partido, pero también es del más orgulloso estoy, ya que con todo perdido luchamos hasta el final. Y si Lauren fuera Rodri en vez de Lauren, lo mismo en la ultima jugada del partido hubiésemos empatado.

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