domingo, 27 de febrero de 2011

Punta Del Caimán

A veces cuando el dolor le puede al sueño; cojo mi coche como si fuera una barquita salgo a navegar hasta Isla y con mi barquito de sueños azul atraco en la avenida del parque buscando tu luz blanca. Esta noche hace frío en la Punta del Caimán, esta todo silencioso lejos del bullicio de aquel sábado de Agosto que el barrio rendía honores a su virgencita del Mar.
Hoy como ya he dicho esta todo en silencio y oscuro; una oscuridad que solo rompe el faro de Cantil, y como una de esas barquitas que busca la costa hacia su luz me dirijo a las tres y veintisiete de la madrugada del veintitrés de febrero.
Las estrellas, el Atlántico, la playa de Cantil, el faro que tiene el mismo nombre, me preguntan que he ido a buscar a Isla Cristina esta noche de febrero. Vengo a arrodillarme en la orilla de tu playa, hoy que vengo herido arrastrado por un océano que me sacude como si fuera un tsunami. Esta noche vengo a postrarme ante ti para que tengas compasión de mi, que mi alma es una barquita arrastradas por el temporal y necesita de tu luz para que me guíe hacia un puerto nuevo.

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