lunes, 26 de septiembre de 2011

Estúpidamente Feliz.

Era otra noche de verano que dormía contigo. Me levante a media noche y allí estabas tu abrazándome desnuda, con tu pelo negro sobre tu cara te fui a tocar la cara pero en ese momento te despertarte me diste un beso y me volviste abrazar. En ese momento le di gracias a Dios a la vida al Karma a quien tuvo la genial idea de ponerte en mi vida por haberme dado tanto. En aquella noche de verano en la que dormía en tu cama y me sentía tan estúpidamente feliz.

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