jueves, 8 de septiembre de 2011

IV DOLOR



Cuando la persona que quieres te es infiel, es como si te hicieran un agujero en el alma como si estuvieras marcado con un tatuaje de por vida. Por mucha arena que eches en ese agujero nunca se acaba llenando porque la arena se filtra o por mucho maquillaje que le eches a ese tatuaje tarde o temprano volverá a salir o tu sabes que eso esta hay por mucho que tu no quieras. Es difícil convivir con eso cuando se ha querido de verdad a alguien cuando la persona que lo es todo para ti.Esa que te hace que no quieras parpadear para no perdértela ni un solo segundo, que cuando se baja de tu coche te sientes lleno y a la vez tan vació porque se ha ido y que incluso cuando duermes a su lado  sigues soñando con ella y te despiertas a mitad de la noche y te sientas en la cama y la ves dormida y le das un beso en la frente o la abrazas mientras duermes. Cuando
  Esa persona te engaña y se va con uno de tus mejores amigos. Ya puede pasar un día o un mes o estar como ahora a punto de pasar un año porque  un día al  abrir la puerta  volverá a choca contra ti el  dolor como una locomotora y te volverá a reventar  tirándose en lo alto tuya atando de pies y manos tu esperanza haciéndote agonizar como si te volvieras acabar de enterar.  Y la agonía se regenera y te entran ganas de buscar cuchillas que se claven en tus venas de pastillas que te lleven muy lejos de aquí. . Mientras mi esperanza yace en el suelo y la soledad me guiña el ojo invitándome a pasar una noche más con ella. Vuelvo a recordar que ya nunca nada en mi vida ser igual que te vuelves desconfiado con todo el mundo que es una cruz y una marca que llevare de por vida, que hay días que la llevare mejor que otros días pero nunca podre soltarla.

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