viernes, 13 de enero de 2012

VI Dolor


Es injusto pero siempre pasa lo mismo siempre acaba llorando pasándolo mal el que quiere, al que le parten el corazón al que le revientan el alma como si fuera cristal de bohemia al que traicionan y se entera de esa traición. Y eso me pareció siempre tan injusto tan mal repartido por la puta vida esta. Y no vale pensar en un mañana en bueno mereces algo mejor. Porque no eso no es cierto lo que mereces en este momento no sabes por qué extraña razón es esa. En que te llame un estúpido día de enero a pesar de todo el daño que te hizo  y te reviente tu armadura y tu escudo, te mereces que un día vayas tan tranquilo por la calle y te encuentres al que era tu amigo y al que era tu novia de la mano y se te doblen las rodillas y sientes como ese puñal helado se te mueve. Te mereces según la vida el destino, Dios, el karma o el rancio la casualidad. Para la vida mereces que salgas un día de la obra reventado de trabajar y te la encuentres a ella en la parada del metro y que empiece a dolerte algo más que la espalda.
Esta entrada no habla de mí en concreto ni de ti, ni de ti. Habla del dolor.  Ese dolor que intentas disimular cada día, que te espera en el último giro de la llave al entrar en casa, del dolor que se vuelve más dolor cuando no tienes quien te escuche cuando tus amigos le quitan importancia a tu dolor. Esta entrada se la quiero dedicas a todos aquellos que perdieron una vez en el amor a los que siguen perdiendo y a los que algún día perderán por goleada y un Tsunami arrasara con su corazón, con su alma y con su vida quitándole todo menos litros y litros de lagrimas. Un dolor dispuesto aparecer  en el momento más inesperado vuelven a brotar  en medio de un partido de futbol, al cruzar una calle al ponerte  los zapatos de tacón al cerrar la floristería   o mientras en el gimnasio hace pres  de banca pero hay esta ese dolor el mismo que el primer día aunque hayan pasado años.  Es injusto quien llore quien no lo merece pero así es la vida por eso estamos hablando de vida no de justicia. Y si lo piensas eso fue lo primero que hiciste al nacer llorar.

1 comentario:

  1. Que pasen pronto los días, que los costales que se guardaron hace dos años, ansían volver a servirla ese Viernes Santo de renovadas vivencias...

    Un abrazo desde Granada

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